Lámpara con una cámara fotográfica PRAKTIKA

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Cuando nos llega una nueva propuesta de trabajo, en Dr. Únic se nos ilumina la cara. Y es que hay trabajos que suponen un buen reto entre creatividad y adaptación funcional: conseguir el equilibrio a veces no es nada fácil; y eso nos gusta.

En este artículo explicaremos brevemente cómo funcionan los LED, y cómo hemos adaptado esta tecnología a una peculiar petición. La base de la tecnología LED está basada en el diodo, un componente electrónico de dos puntas que permite la circulación de energía a través suyo en un único sentido, produciendo luz. Comparado con las bombillas incandescentes, las luces LED son más eficientes a la hora de convertir energía en luz.  Es por eso que las bombillas LED son más frías al tacto: irradian mucho menos calor que el resto de bombillas. Los LED tienen una estructura de la que cabe destacar cuatro componentes básicos. Por un lado constan de el material emisor de luz, que montado sobre un chip reflector determina el color de la luz. Por otro lado hay los palitos conductores, el cátodo y el ánodo, y el cable conducror a través del cual se unen los dos polos. El último elemento es una lente que protege el material emisor del LED. Cuando la electricidad pasa a través del diodo los átomos se excitan a gran nivel, almacenando una gran cantidad de energía que necesitan expulsar. Cuando lo hacen, los electrones llegan hasta el chip reflector, momento en que se produce la luz.

Como sabréis, esta nueva tecnología supone grandes ventajas de consumo y durablidad y, para nosotros, también de espacio. Nos permite incorporar bombillas en espacios reducidos, con gran emisión lumínica y sin problemas de calentamiento. Es ideal, por ejemplo, para colocar luz dentro del objetivo de una cámara fotográfica de los 80, la mítica PRAKTIKA TL-1000, fabricada en la República Democrática Alemana, todo un hito en esos tiempos tanto en Europa como en los EEUU. La luz sale en forma de haz del objetivo, convirtiendo la lámpara no sólo en un espectacular objeto vintage de decoración, sino en un práctico complemento de sobremesa, gracias al flexo. En definitiva, esta es una feliz unión entre tecnología moderna y look retro, entre reciclable entrañable y funcional, que esperamos que su destinatario, un amante de la fotografía, la disfrute en su 65º cumpleaños!

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